
Pasaste junto a mi, te ví, sonreímos amablemente.
Te encontré sin buscarte y no lo supe, apenas si mis apretadas vendas permitieron divisar quién sabe qué en las palabras.
Atrapada en ellas y en tus modos, me quedé quieta, absorta, dejándome rozar, casi caricia.
No hallé razón para no hacerlo, busqué en el torbellino atrapando "puros" motivos.
Acertada de algún modo, precisa, certera.
Contacto efímero aunque eterno, insondable aún en el hoy.
¿Qué hago ahora contigo?
1 comentario:
hola grieta, cómo estás, gracias por tus palabras
gracias gracias
tu blog se está poniendo muy bonito, te mando saludos, y nos seguiremos leyendo
ladani
Publicar un comentario